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Omega-3 durante el embarazo y la lactancia: una base sólida para el bebé
Estos resultados vuelven a poner de manifiesto que las bases del desarrollo futuro de un niño se establecen ya durante el embarazo. La importancia del ácido graso omega-3 DHA durante esta etapa ha sido confirmada por la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) con la siguiente declaración:
“La ingesta materna de ácido docosahexaenoico (DHA) contribuye al desarrollo normal de los ojos y del cerebro del feto y del lactante alimentado con leche materna.*”
El DHA se encuentra en cantidades significativas únicamente en el pescado y los productos derivados del pescado. Sin embargo, no todas las futuras madres consumen pescado con gusto, especialmente debido a cambios en las preferencias de sabor durante el embarazo. Las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia que comen pescado rara vez o no lo incluyen en su dieta pueden cubrir su aporte diario de DHA mediante aceites de pescado en cápsulas, altamente purificados y sometidos a controles de calidad.
* El efecto positivo se obtiene con una ingesta diaria adicional de 200 mg de DHA, además de la dosis diaria recomendada para adultos de 250 mg de ácidos grasos omega-3 (DHA y EPA).
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